COMITAN
Flor Cordero/CP
Después de cuatro años que la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), detectara brotes de roya naranja en varios municipios de Chiapas, más de 13 mil productores de café de la región III Fronteriza, lograron la renovación de las hectáreas, hasta en un 50 por ciento.
El funcionario manifestó, que gracias al despliegue de una serie de acciones y programas que implementó el gobernador del estado de Chiapas Manuel Velasco Coello y el director general del Incafech, Carlos Ildefonso Jiménez Trujillo, los municipios de Las Margaritas, Independencia, La Trinitaria y Maravilla Tenejapa, lograron en su mayoría hacer frente a la plaga.
Vázquez Ortega, recordó que en el año 2011, los cafeticultores de la región estaban arriba de los 2 millones de quintales de producción, pero después de la roya, bajó a un millón 200, casi el 50 por ciento de mermas en el grano mexicano.
El Incafech, trató de proteger a la cafeticultora, mediante un mecanismo de coordinación interinstitucional, por lo que se llevó a cabo cursos de capacitación a los productores y la entrega de plantas más resistentes a la roya, ante la situación complica de los productores del café.
Durante los últimos años el delegado de la región entregó a los productores de café, plantas mejoradas como “Oro Azteca”, la cual es resistente a la plaga, con amplio rango de adaptación, excelente calidad de tasa y una producción aproximada de 9 a 11 toneladas de café cereza.
Plantas de café como “Sarchimor y Catimor”, que superan la producción hasta en un 34 por ciento de las variedades cultivadas actualmente y las cualidades de la bebida son semejantes a las de las variedades como, “Pacas y Bourbon”, resistente a la roya del cafeto.
En el municipio de Las Margaritas, hay 6 mil productores; La Independencia 4 mil productores; en La Trinitaria, mil 600 productores y en Maravilla Tenejapa mil 200 productores, a quienes se les entregó un total de 500 plantas para mejorar sus cafetales.
La estrategia del gobernador del estado Velasco Coello, es superar el problema de la roya, y se espera que para la cosecha de este año, se esté superando el millón 800, quintales en la región.
El Incafech, implementó también la entrega de semillas mejoradas, tan solo durante la semana pasada fueron beneficiados 590 productores de los cuatro municipios, con la intención de que nadie quede fuera y logra que la región se convierta en “ventanilla” de los programas.
“No todos los cafeticultores son beneficiados al mismo tiempo, ni en el mismo año se les apoya, pero contamos con un padrón especifico, para llevar un control”, recalcó Vázquez Ortega.
En la región tenemos un 50 por ciento de hectáreas renovadas, como el caso de Las Margaritas con 2 mil hectáreas, en La Independencia con mil 800 hectáreas; en La Trinitaria 600 hectáreas y en Maravilla Tenejapa 500 hectáreas.
A cada productor se le proporciona asistencia técnica, desde la siembra hasta cómo cosechar sus plantaciones, ya que el café es “muy delicado”.
El delegado mencionó que en la actualidad los productores ya pueden salir adelante y mantener a su familia con el café, pues el kilo oscila entre 48 a 50 pesos hoy en día, y con las plantas entregadas por el instituto y un buen manejo, se puede lograr una productividad de más de 20 costales por hectárea, lo que equivale a un ingreso de 44 mil y 46 mil pesos por hectárea.
Dado a la diversidad de la producción cafetera en la región, la política del instituto es flexible destacó el delegado; Chiapas tiene el primer lugar en café orgánico a nivel nacional y tratamos de responder a las preferencias de los productores quienes prefieren las variedades Oro Azteca y Geisha, que son más adecuados para el manejo orgánico del cafetal.
Para los productores convencionales, las variedades Catimor y Sarchimor son muchas veces más prácticas y ventajosas para los cafeticultores, recalcó el delegado.
La intención es que, para 2018, todos los cafeticultores renueven sus cafetales a pesar de la crisis de producción provocada por la roya, por otro lado este “mal” ha forzado la renovación de cafetales viejos que, en muchos casos, tenían mas de 50 años y, como tal, bajísimos niveles de producción, aun antes de la llegada de la plaga.
Se espera que la roya actué como un estímulo para reubicar y fortalecer la importancia del sector cafetalero en la economía de la región.
